Definición de indicadores
Primero qué decisiones se toman y con qué frecuencia; recién después qué se mide. Un tablero con cuarenta métricas que nadie mira es un tablero fallido.
La mayoría de las empresas no tiene un problema de falta de datos: tiene los datos repartidos en lugares que no se cruzan y llegando tarde. BI es convertir eso en unos pocos números confiables que se miran todos los días.
Primero qué decisiones se toman y con qué frecuencia; recién después qué se mide. Un tablero con cuarenta métricas que nadie mira es un tablero fallido.
Traemos los datos desde donde estén: sistema de gestión, planillas, facturación, archivos de proveedores. Sin pedirle a nadie que cargue todo de nuevo.
Ordenamos la información para que los números cierren entre sí y una misma pregunta dé siempre la misma respuesta.
Actualización automática, acceso por rol y una versión que se lee bien en el celular, porque es donde la dirección lo mira.
Un tablero funcionando con datos reales y actualización automática, más la documentación de cómo se calcula cada indicador. Sin esa documentación, el primer número raro tira abajo la confianza en todo el tablero.
Si tus datos de origen están mal cargados o incompletos, el tablero solo va a mostrar el desorden más rápido. En ese caso hay que ordenar el proceso antes, y te lo vamos a decir.
Con la que mejor encaje: Power BI, Metabase, Looker Studio o un desarrollo propio. La herramienta es la decisión menos importante del proyecto.
Sí. Es el punto de partida más común. Se puede automatizar la lectura de esas planillas mientras se ordena el origen.
Con las fuentes accesibles, entre tres y seis semanas hasta algo en producción. Preferimos entregar un tablero corto y útil antes que uno completo dentro de seis meses.
Una hora con tu equipo para entender la situación. Salís con una lectura honesta de por dónde empezar, sin compromiso.