Alcance cerrado antes de empezar
Qué se construye, en cuánto tiempo y a qué costo, definido antes de escribir código. Sin «después vemos».
Desarrollar es la última opción, no la primera. Pero cuando tu proceso es la ventaja competitiva y no hay producto de estante que lo soporte, forzarlo dentro de un software genérico sale más caro que construirlo.
Qué se construye, en cuánto tiempo y a qué costo, definido antes de escribir código. Sin «después vemos».
Cada etapa termina con algo que funciona y se puede usar. No hay un único momento de verdad al final.
El código es de la empresa, con la documentación para que otro equipo pueda tomarlo. No quedás atado a nosotros.
Lo que construimos se conecta con los sistemas que ya usás, no vive aislado.
El software funcionando en producción, el código fuente en un repositorio tuyo y la documentación técnica y de uso.
Si existe un producto que cubre el 80 % de lo que necesitás, casi siempre conviene adaptarse a ese 80 % antes que construir el 100 %. El software propio tiene un costo de mantenimiento permanente que hay que estar dispuesto a sostener.
Sí, siempre. En un repositorio de la empresa, desde el primer día del proyecto.
Te quedás con el código, la documentación y la infraestructura. Es una condición del servicio, no una concesión.
Lo estimamos junto con el desarrollo y forma parte de la decisión. Un sistema propio sin presupuesto de mantenimiento se degrada.
Una hora con tu equipo para entender la situación. Salís con una lectura honesta de por dónde empezar, sin compromiso.